Muchas minas ya cuentan con generadores, pero las horas de operación son altas, el consumo de combustible ha aumentado, las alarmas son frecuentes, los repuestos son difíciles de conseguir y el sitio aún necesita ampliar producción o agregar cargas. Que un generador todavía arranque y funcione no significa que pueda sostener la producción con fiabilidad.
Si compra un nuevo grupo electrógeno solo por la potencia original, puede pasar por alto cambios de carga, distribución envejecida y mayor impacto de arranque. La actualización del generador existente debe revisar en conjunto el grupo electrógeno, la distribución, el mantenimiento y el rango de capacidad.